¡Qué bonito soñar con poder ayudar a la gente a cumplir sus sueños! Es algo que todos deberíamos tener presente en nuestro día a día, debería convertirse en un proyecto de vida. Pero, sin duda, como han dicho Anónimo y Silvia, los maestros tenemos una posición o mejor dicho, profesión privilegiada para llevarlo a cabo ya que ejercemos una gran influencia sobre el futuro de nuestros grande pequeños, muchas veces no somos conscientes de la magnitud de esa influencia. La historia que se cuenta en el video que cuelgo nos hace reflexionar precisamente sobre eso y de cómo los maestros no solo podemos ayudar a cumplir sueños sino incluso a recuperar las ganas de soñar a esos niños que la vida se las ha arrebatado. Es una historia preciosa que ha conseguido que se me salten las lágrimas, os lo recomiendo a todos, no solo a los maestros…espero que lo disfrutéis.
5.09.2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Qué historia más bonita!Se pone la carne de gallina.
ResponderEliminarq bonitoooo.. ya poca gente queda asi...
ResponderEliminarSoñar y educar… casi podían ser dos verbos en uno. Proyectos, expectativas, logros, imaginación, libertad, ilusión, fantasía… Qué buena combinación!!
ResponderEliminarché bellíssimo!
ResponderEliminarSí, Faina, por desgracia queda poca gente que ayude a cumplir sus sueños a los demás...
ResponderEliminarMe encanta la comparación que has hecho Beix, eres una artista!
ResponderEliminar